Querer no es poder



“Querer es poder”.

Querer no basta.

Querer no es suficiente, querer es lo mínimo. Con eso se empieza, pero no es suficiente.

Querer es querer y poder es poder, son dos cosas diferentes.

El equivalente en inglés sería “Where there’s a will, there’s a way” que significa “Donde hay voluntad, hay un camino”.

Es más acertada.

Si tengo la voluntad de conseguir algo hay un camino para lograrlo. Ahí está la diferencia, por un lado simplemente con imaginar y querer basta y por el otro si quieres habrá un camino aunque no necesariamente vas a lograrlo.

La voluntad puede crear el camino, mas no el logro.

Eso sí que es cierto. Teniendo las ganas de lograr algo claro que encontrarás el camino, si tienes ganas de un mejor trabajo el camino puede ser revisar tu currículum, tomar algunos cursos de capacitación, certificarte y agendar entrevistas.

Aún siguiendo el camino puede que no consigas un mejor empleo, entonces puedes preguntarte ¿Será este camino el correcto? ¿De ser así, dónde puedo hacer los ajustes? ¿Y si no, de qué otra forma puedo lograrlo?

Haces ajustes. Continúas y aprendes. Progresas.

De eso se trata, de avanzar.

Pero la idea de que querer es poder es el equivalente a extender las manos y esperar a ver qué cae.

El universo no nos debe nada, al contrario. Sin esfuerzo no se puede obtener nada de valor a cambio.

Llegar a una meta o lograr un objetivo es un proceso que requiere dedicación y tiempo además de la voluntad o la intención. Hay que ponerse el overol, tomar las herramientas y trabajar.

Buscar caminos y encontrarlos. Identificar oportunidades y aprovecharlas.

El éxito no funciona en piloto automático. Es más, al principio ni funciona. Hay que conseguir las piezas, armarlo, echarlo a andar, tomar el volante y fijarse en el camino. Y aún así no está garantizado llegar al destino.

Por eso querer no es poder.

Pero where there’s a will, you can bet there’s a way. (donde hay voluntad, puedes apostar que hay un camino)